Sección: Recetas

Receta: paté de tofu con pimientos asados.

Esta receta es una aportación de Marta, una paciente y amiga mia que espero que os mentaré más veces ya que se ha ofrecido a colaborar con sus recetas. Veréis que su forma de explicar la preparación es muy precisa :)

El paté de tofu es interesante desde el punto de vista nutricional porque aporta una buena proporción de proteínas. Es una forma de comer legumbre en pequeñas cantidades y una alternativa interesante a los embutidos para aquellos que no os veáis capaces de renunciar al pan con algo.

Este paté concretamente utiliza pimiento asado para darle el toque de sabor especial pero podéis adaptar la receta utilizando otros elementos. Funcionan bien los ingredientes de sabores fuertes como la olivada, las anchoas, los champiñones o simplemente especias.

Ingredientes:
Paté de tofu y pimiento asado

Esta cantidad es suficiente para hacer dos potes como los de la fotografía.

  • 250 g de tofu (natural, ahumado o a las finas hierbas, según preferencias)
  • 2 pimientos rojos asados (medianos/grandes).
  • 1 tomate seco en aceite (sus dos mitades)
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo crudo machacado
  • 1 cucharaditade postre de orégano (mejor fresco)
  • Para condimentar: pimienta de cayena o pimentón picante, pimentón dulce y sal.

Preparación:

Trinchar todos los componentes con un cuchillo, mezclarlos y después chafarlos con un tenedor y paciencia. Condimentar al gusto una vez obtenida la textura adecuada.

Consideraciones:

Si tenemos prisa se puede hacer con una batidora eléctrica, queda más fino pero pierde carácter. Podemos probar ambas técnicas para descubrir cómo nos gusta más.

Es importante que los pimientos estén bien deshidratados si no, en vez de paté, tendremos puré. Los que se venden ya asados tienen demasiado líquido todavía, convendrá ponerlos a la sartén a fuego muy bajo para que acaben de perder el agua. Es mejor hacerlos al horno bajo para que se deshidraten bien sin quemarse.

Es mejor añadir estos condimentos con mucha prudencia cuando ya hemos mezclado todos los demás ingredientes, e ir probando nuestro paté hasta encontrar el punto de sazón deseado. Tened en cuenta que la salsa de soja ya es salada, de manera que prácticamente no necesita sal y que el pimentón (dulce o picante) fácilmente enmascara el sabor del pimiento asado mientras que la pimienta de cayena no lo oculta.

Este paté aguanta bien la congelación si queréis hacer más cantidad de la que podréis consumir antes de que se estropee.

Receta: Garbanzos con berenjena

Esta es una receta para un preparado a base de garbanzos y berenjena que puede usarse como un comodín para añadir proteínas a las comidas. Es un buen acompañaiento para cereales y pasta y también se puede pasar por la trituradora y usar como salsa para crudités o como paté par untar.

Ingredientes:garbanzos-berenjena

  • 3 berenjenas
  • 250 gr de garbanzos cocidos
  • 2 cebollas
  • 5 dientes de ajo
  • Comino
  • Pimentón dulce
  • Pimienta negra
  • Cayena

Praparación:

  1. Cortad la berenjena en rodajas y éstas en cuartos y ponedla en remojo con agua bien salada durante 30 minutos.
  2. Cortad las cebollas en juliana.
  3. Picad los ajos.
  4. Dorad los ajos en la cazuela con aceite de oliva, añadid tres cayenas (enteras si no os gusta el picante, cortadas si lo queréis picante)
  5. Añadid las berenjenas (aclaradas y escurridas) y las ceboolas, rehogad a fuego medio con la sarten tapada.
  6. Cuando hayan soltado el jugo, destapad,  añadid el comino, el pimentón y la pimienta y dejad a fuego lento.
  7. Removez de vez en cuandocomino i dejad a fuego lento hasta que estén bien blandas.
  8. Añadid los garbanzos cocidos.
  9. Corregid de sal y pimienta.

Cremas de verduras: por qué y cómo

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Hay muchos motivos que hacen de las comidas blandas unas fantásticas aliadas. Las cremas de verduras sobretodo son platos extremadamente versátiles que pueden ser casi igual que las comidas sólidas. En este artículo quiero hacer un repaso de los beneficios, daros algunos consejos para sacarle el máximo partido y sobre cómo hacer de este tipo de comidas algo más habitual en vuestra alimentación.

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Receta: Panellets para la Castanyada

Los Panellets son unos pastelitos típicos catalanes. Son un postre que se hace para la Castanyada (la fiesta típica en Catalunya para Todos los Santos) Son unas pastas muy ricas y quiero compartir con vosotros la receta, ya que es muy fácil de hacer y los ingredientes se pueden encontrar en cualquier lugar. El panellet más típico es el de piñones y es la receta que os voy a explicar, aunque existen muchas variaciones.

Distintos tipos de panellets

Como veréis, son extremadamente calóricos y su índice glicémico es altísimo. Además, es un postre caro, ya que se necesitan muchos frutos secos. Pero un día es un día, ¿no?

Ingredientes para panellets

  • 500gr de harina de almendra
  • 300gr de azúcar
  • 120gr de patata y/o boniato
  • ralladura de piel de limón
  • 2 huevos

Praparación:

Preparación de la masa base:

  1. Poned a hervir el boniato o la patata, limpios pero con piel. Una vez hechos, se deben pelar, chafar y dejar enfrar.
  2. Mezclad la harina de almendras con el azúcar en un bol grande.
  3. Añadid el boniato o la patata y uno de los huevos batidos.
  4. Mezcladlo todo y amasadlo con las manos
  5. Si os queda seco, podéis añadir un poco de agua para que adquiera una cosistencia adecuad (adecuada quiere decir que se puedan hacer bolitas que se queden con forma de bolitas)

Preparación de los panellets:

El más típico es el panellet de piñones. Se hacen bolitas con la masa, se rebozan con un poco de huevo batido y se enganchan los piñones por toda su superficie. después de colocarlos en la bandeja del horno, se pintan con un poco más de huevo.

También se hacen panellets de sabores añadiendo otros ingredientes a la masa base: café, chocolate, coco rallado, ralladura de limón son ingredientes habituales pero podéis probar vuestras propias ideas. Es habitual que se les de formas distintas y se les añadan adornos en la parte de arriba para distinguirlos (por ejemplo, cuadraditos para los de limón, una almendra entera sobre los de chocolate, etc…) También se pintan con huevo batido antes de cocerlos.

Foto obtenida de la Viquipèdia con licencia Creative Commons

Receta: Crema de calabaza y castañas

crema de calabazaLa calabaza es una hortaliza rica en precursores de la vitamina A (carotenoides) y Vitamina E y vitaminas del grupo B. Es además rica en fibras mucilaginosas, que suavizan la mucosa intestinal.
La castaña, como todos los frutos secos, es rica ne minerales (Calcio, Fósforo y Magnesio) pero es más pobre en grasas y más rica en agua que la mayoría de frutos secos. La calabaza es pobre en grasas y azúcares, aunque el plato del que vamos a hablar es rico en calorías, adecuado para los casos de desnutrición, las convalecencias durante el invierno, para los niños también por su sabor dulce y los ancianos por su textura líquida. El índice glicémico del plato es elevado, por lo que sería adecuado combinarlo con un segundo plato rico en fibra.

Ingredientes para la crema de calabaza y castañas:

  • 8 castañas
  • 500 gr de pulpa de calabaza (sin piel)
  • 1 cebolla pequeña
  • 20 gr de mantequilla (unas 2 cucharadas)
  • 750ml de caldo (de verduras, cebolla o ternera)
  • Aceite de oliva
  • sal y pimienta si se hace con el caldo casero
  • 100 ml de nata para cocinar (medio brick pequeño)
  • Un puñado de piñones y semillas de calabaza

Elaboración de la crema de calabaza y castañas:
Primero de todo se ponen las castañas a hervir durante 15 minutos, para ablandar la piel. Mientras tanto, se cortan la cebolla y la calabaza en dados, sin mezclarlas. Apartamos la calabaza y ponemos la cebolla a sofreír a fuego lento en una sartén baja con una cucharada de aceite de oliva y dos de mantequilla.
Mientras se fríe la cebolla, se retiran las castañas, se pelan, se parten en el mortero y se ponen a hervir de nuevo, esta vez con el caldo.
Una vez la cebolla empiece a dorarse, se añade la calabaza y se deja rehogar todo junto durante 15 minutos. Después, se añade a la cacerola donde ya estaba hirviendo el caldo con las castañas. Se deja hervir a fuego lento durante unos 15 minutos o hasta que la calabaza esté blanda.
Se pasa todo por la batidora y se le añade la nata líquida.
Al emplatar, se ponen por encima unos pocos piñones y semillas de calabaza.

Aliños varios: recopilación

Ya que últimamente estamos viendo recetas sencillas para ensaladas, voy a recordaros diversas propuestas que hemos visto a lo largo de los meses sobre aliños. Algunos de los que hemos propuesto se salen de la lista de la compra, lo sé. En todo caso, sirve para recordar la variedad, versatilidad y creatividad que podéis descubrir en los aliños. Una misma ensalada puede saber muy distinto en función del aliño que le hagamos.

Recapitulando:

Ensalada sencilla 3: cebolla que no repite

Siguiendo con la propuesta de intoducir en la dieta veraniega distintas ensaladas y sin salirnos de los ingredientes de una lista de la compra básica vamos ver una realmente muy sencilla, básicamente, cebolla. A mucha gente le gusta la cebolla pero la come con moderación porque repite. A otros, no les gusta cruda porque pica un poco. Voy a contaros una forma de prepararla que suaviza el sabor y la hace menos propensa a repetir.
cebolla roja en juliana
Tiempo esitmado de preparación: 10 minutos

Ingredientes:

  • Cebolla roja o tierna
  • Vinagre de vino blanco
  • Aceite y sal

Preparación:

  • Cortad la cebolla en juliana.
  • Ponedla en un cuenco suficientemente grande para que quepa la cantidad cortada.
  • Regadla con una generosa cantidad de vinagre de vino blanco (el sintético y el de manzana también servirían)
  • Espolvoread una pizca de sal y cubridlo con agua.
  • Dejad reposar la cebolla durante un buen rato, entre media y 5 horas. Cuanto más rato la dejéis en remojo, más se suavizará el sabor y la textura, es cuestión de pillarle el punto que más le guste a cada uno.
  • Justo antes de comerla, filtradla y aclaradla, dejad escurrir un momento y aliñad con aceite de oliva en el último momento.

Ensalada sencilla 2: Crudités

Siguiendo con la propuesta de intoducir en la dieta veraniega distintas ensaladas y sin salirnos de los ingredientes de una lista de la compra básica, voy a proponeros las crudités.

Crudité de varias verdurasLas crudités son un aperitivo o un acompañamiento muy sano. Consiste sencillamente en verduras crudas de consistencia dura peladas y/o limpias y cortadas en trozos alargados, que se cogen con la mano y se remojan en alguna salsa.

Las verduras utilizadas quedan a discreción de lo que más os guste o lo que tengáis a mano: pimientos, apios, zanahorias, pepinos, cebolla tierna o ajos tiernos son los más adecuados por forma y consistencia.

En cuanto a la salsa, por motivos de comodidad, suelen ser espesas. Para preparar una salsa espesa, pensad en ingredientes base densos, como yogur, queso, aguacate o frutos secos machacados. Hay muchas opciones, pero voy a proponeros algunas que no se salen de la lista de la compra en la que se basan estas recetas.

Salsa de queso: Coged el queso que prefiráis o que tengáis en casa. Si es un queso pastoso, sólo tenéis que hacer una pasta con un tenedor, rebajadlo con agua o aceite si es necesario para que adquiera la consistencia adecuada. Añadid alguna hierba. Podéis con esa base preparar varias salsas ligeramente distintas en función de las especias que añadáis a cada una (pimienta, romero, tomillo, orégano o lo que tengáis a mano)

Salsa de frutos secos: coged los frutos secos que tengáis a mano y machacadlos bien. Añadid un poquito de agua para emulsionar. Si necesitáis que la consistencia sea todavía más líquida, utilizad un queso de sabor suave (camembert, brie o queso fresco)

Olivada: la salsa olivada no es más que olivas trituradas hasta formar una pasta. Puede comprarse hecha, pero si no, es fácil hacerla (aunque dependiendo de la aceituna, puede ser más o menos engorroso liberarlas del hueso)

Salsa de legumbres: el humus, por ejemplo, muy típica de la comida libanesa, es una crema hecha con garbanzos. Para preparar el auténtico humus necesitaríamos un ingrediente (el tahin, una pasta de sésamo) que no tenemos en la lista de la compra. Pero podemos prepar una salsa inspirada en esa idea: Coged la legumbre que tengáis a mano (garbanzo, lenteja, judía…) y trituradla con un poquito de aceite, limón y ajo hasta que adquiera la consistencia adecuada.

Ensalada sencilla 1: Tomate y queso

Siguiendo con la propuesta de intoducir en la dieta veraniega distintas ensaladas y sin salirnos de los ingredientes de una lista de la compra básica vamos a empezar con una ensalada de tomate que a menudo es llamada “griega”.

Tiempo esitmado de preparación: 10 minutos

Ingredientes:

  • Tomate
  • Queso: lo ideal es el queso feta, pero también podéis utilizar queso de cabra de rulo (o en realidad, cualquiera que os guste, es vuestra ensalada)
  • Aceitunas: las negras quedan muy bien, las arbequinas también. Las que os apetezca, peor que tengan hueso.
  • Ajos secos
  • Cebolla: de figueras o tierna son las que a mí me gustan más para esta ensalada.
  • Aliño: aceite, sal y romero

Preparación:

  • Limpiad y cortad el tomate a rodajas y colocadlo cubriendo la fuente o plato.
  • Espolvoread un poco de sal sobre el tomate.
  • Cortad un poco de cebolla y ajo a trozos pequeños y repartidlos sobre el tomate.
  • Desmenuzad el queso y ponedlo por encima (el sabor es muy fuerte, no pongáis demasiado o matará el resto de sabores).
  • Espolvoread el romero sobre todo ello.
  • Aliñad con aceite de oliva en el último momento

Lista de la compra para ensaladas

Ensalada vegetal mediterráneaA mucha gente las ensaladas le parecen aburridas. Eso sucede, a menudo, porque siempre tienen en la mente la misma imagen: lechuga, tomate, zanahoria, cebolla y olivas. Esa es una maravillosa ensalada mediterránea, pero cuando es la única opción puede resultar un tanto monótona.

En verano, es muy recomendable incluir ensaladas al menos en las comidas del mediodía. Son platos fáciles y rápidos de preparar. Aportan muchos nutrientes y con mayor garantía que los platos cocinados (el calor destruye o pervierte muchos de los bioactivos de los alimentos).  Así que es una lástima que mucha gente las haya desterrado de su alimentación cotidiana.

Así que voy a proponeros una lista de la compra con unos cuantos ingredientes fáciles de encontrar y muy versátiles que os permitirán hacer muchas variaciones.

  • Lechugas y otras hortalizas de hoja: hay que acabar con el reinado de terror de la lechuga Iceberg. En los restaurantes se usa mucho porque es muy fácil de limpiar y cortar, pero para muchos (y me incluyo) es la más sosa de las lechugas. Existen muchas variedades, cada una con su sabor característico. Explorar las distintas opciones y variad a lo largo de la semana: la Batavia, la Romana, la Baby, la Lollo Rosso, la Hoja de Roble, la Mantecosa, la Escarola, las Endivias y los cogollos se encuentran en la mayoría de verdulerías y supermercados durante la primavera y el verano. Pero no sólo la lechuga se puede hacer en ensalada. Hay muchas otras hortalizas de hoja que quedan geniales: las Espinacas son tan fáciles de encontrar como cualquier lechuga y la Rúcula, los Berros o los Canónigos se encuentran en bolsas, ya limpios, en muchos supermercados.
  • Zanahorias: el problema con las zanahorias es que algunas tienen una textura y un sabor coreosos. Esas, las zanahorias gruesas y leñosas son las que van bien para cocinar, para comer cruda vale la pena comprar las zanahorias de ramillete que vienen con las hojas: son más pequeñas y larguiruchas y suelen tener un sabor más dulce.
  • Cebollas: También existen variedades y también aportan sus matices: mientras que amarillas se suelen usar cocinadas, en ensaladas quedan mejor las cebollas tiernas, muy crujientes y frescas, la cebolla morada de Figueras queda especialmente bien si se deja en remojo con agua y un poco de sal.
  • Quesos: el queso griego Feta es ideal para ensaladas, los quesos de cabra en rulo, los de pasta blanda como el brie o el camembert, los frescos y los azules, todos ellos casan bien con las ensaladas y al tener sabores fuertes y texturas distintas a los vegetales, son un elemento genial para aportar variedad.
  • Aceitunas: ¿Sabéis el reinado del terror de la lechuga iceberg? Pues lo mismo con las aceitunas rellenas de anchoa. Los que tenemos la suerte de vivir en el mediterraneo tenemos a nuestro alcance una variedad enorme de aceitunas que hay que aprovechar. Id un día a una de esas tiendas o paradas de mercado en las que venden olivas. Pedid que os dejen probarlas y explorad los distintos sabores.
  • Legumbres: ¿Quién ha dicho que las legumbres son alimento de invierno? Las lentejas, judías y garbanzos casan muy bien con las ensaladas, las hacen más saciantes y elevan el contenido en proteínas del plato. Las legumbres precocidas son muy tentadoras por lo rápidas y fácles de usar que son, pero las que encontramos en el supermercado a menudo están bastante hechas y se deshacen. Para aquellos a quines no les guste eso, sabed qeu las ecológicas suelen estar más crudas, por lo que mantienen una textura firme y agradable.
  • Pasta: la ensalada de pasta no es lo mismo que ensalada con pasta. Este ingrediente puede ser el ingrediente protagonista de una ensalada o puede añadirse en pequeñas cantidades.
  • Tomates: es difícil encontrar tomates buenos hoy en día, pero en verano es cuando mayores probabilidades hay de encontrar tomates sabrosos. Además del típico tomate redondo y carnoso (Dan-Ronc), perfecto para las ensaladas, están los tomates pequeños tomates cherry, que pueden ponerse enteros (lo cual permite “explotarlos” dentro de la boca, fantástico)
  • Pimientosverdes, rojos, naranjas o amarillos, aportan un toque de color y sabor a las ensaladas. Consumidos crudos son una muy buena fuente de vitamina C.
  • Pepino: Si sólo habéis probado los pepinos de supermercado y no os han gustado, no lleguéis a la conclusión de que pueden gustaros. Los pepinos de huerta son absolutamente distintos, de sabor dulce en vez de amargo y de textura rica en vez de arenosa. Aportan muchísimo frescor a una ensalada.
  • Frutos y frutas secos: pipas de girasol y calabaza, pasas, nueces, avellanas, cacahuetes son alimentos fantásticos, con una gran riqueza de sabores que aportan nutrientes importantes (ácidos grasos, magnesio, calcio, zinc…) Es buena idea tenerlos en casa y acostumbrarse a utilizarlos. Eso sí, compradlos crudos, pelados o no, pero crudos, no fritos.
  • Futas: la manzana y el limón son dos ingredientes que pueden usarse en muchas ensaladas. El limón sobretodo es un buen aliño que además facilita que aprovechemos el hierro de los vegetales.
  • Ajos: Los ajos secos son un ingrediente que no falta en ninguna casa a lo largo de todo el año. En verano, podemos disfrutar también de los ajos tienros.
  • Especias: todos tenemos especias en casa. Aseguráos de tener pimienta, romero, orégano, tomillo. La menta fresca y el jengibre no siempre se encuentran, pero si los veis…
  • Aceite: Ya que en la ensalada el aceite se toma crudo, vale la pena tener una botella de un aceite realmente bueno.
  • Vinagre: el aceite balsámico es ahora muy fácil de encontrar, así como el vinagre de manzana. Si soys de gustos más clásicos, seguid con aceite de vino.

Esta es la lista básica de la compra. La mayoría de estos ingredientes pueden usarse para otros platos que no sean ensaladas. En los próximos días, veremos cómo combinar estos ingredientes para hacer distintas ensaladas de sabores muy diferentes. En la variedad está el gusto.