La leche, un alimento sobrevalorado

La leche es uno de los alimentos mejor publicitado. Los anuncios nos recuerdan cada día que debemos consumirla; en las escuelas, al enseñar las pirámides alimentarias, se le otorga una posición privilegiada.

Dos vasos de leche

La leche, de hecho, es un alimento muy sobrevalorado. Después del destete deja de ser imprescindible y, de hecho, muchas personas harían bien en evitarla por norma general. Veamos los argumentos en contra que nunca se mencionan en los anuncios y escuelas:

No es la fuente ideal de Calcio

Es cierto que la leche es muy rica en calcio, pero también tiene mucho fósforo. El fósforo es necesario, pero con la alimentación industrializada solemos consumir más del aconsejable. Los niveles de fósforo y calcio en la sangre han de tener un cierto equilibrio: Si hay más fósforo del necesario, se activan ciertas hormonas que sacan calcio del hueso y lo vierten a la sangre, para mantener la proporción.

Además, la leche es un alimento que acidifica la sangre. Para compensarlo y alcalinizarla, nuestro organismo se desprende de calcio que ha almacenado en el hueso. De modo que la leche puede requerirle a nuestros huesos más calcio del que le aporta. La leche, por lo tanto, a pesar de ser muy rica en calcio, no es la mejor forma de aportarlo.

Es muy rica en grasas saturadas

Por otro lado, es un alimento con altos niveles en grasas saturadas y en colesterol, de nuevo, nuestra dieta suele ser ya demasiado rica en estas grasas de baja calidad.

Perjudica la mucosa intestinal

Además, la leche suele resultar, en mayor o menor grado, indigesta. Hay dos sustancias que hacen posible la digestión de la leche: el cuajo (en el estómago) y la lactasa (en el intestino). Muchas personas siguen produciendo estas sustancias a lo largo de toda su vida si siguen consumiendo leche, pero otras muchas no o no lo hacen en la cantidad necesaria, dado que los mamíferos no están preparados para consumir leche tras el destete.

Si hay poca producción de cuajo la leche resulta indigesta y provoca náuseas. Si hay poca producción de lactasa, la leche no se digiere correctamente e irrita el intestino, con lo cual se dificulta la absorción de nutrientes, puede provocar diarreas, perjudicar el sistema inmunitario, generar problemas de gases, dolores de cabeza y articulares, cuadros inflamatorios difusos, transtornos respiratorios, etc…

Este es un problema de muy diversos grados. Mucha gente es consciente de su intolerancia a la lactosa y evita la leche, pero en otras muchas personas el trastorno es sutil y crónico (no se presenta como una crisis tras el consumo sino como un problema constante, acumulativo, que puede dar síntomas muy generales y muy variables. En estos casos a menudo no se llega a asociar el malestar con la leche y se mantiene el problema.

Se ha relacionado con un mayor riesgo de cáncer.

La leche es rica en IGF1, una hormona de crecimiento que nuestro propio organismo puede confundir con la que él produce naturalmente. Las personas con altos niveles de esta hormona tienen más posibilidades de desarrollar un cáncer, especialmente de mama (en el caso de la mujer) o de próstata (en el caso del hombre).

A parte de esa hormona de crecimiento, la Caseína, una proteína que abunda en la leche, también se ha relacionado con un mayor riesgo de cáncer.

Conclusión

Por todo lo anteriormente citado, yo aconsejo que se limite el consumo de leche. Al final la cuestión es simple: la leche está hecha para los recién nacidos, beberla en la edad adulta es una anomalía y habitualmente, cuando se contradice la naturaleza insistentemente, algo acabe descompensándose. No obstante, si se quiere consumir leche, se puede hacer con mayor o menos seguridad. Consumir leche con moderación, ecológica, desnatada y enriquecida con calcio obtenido de algas solventa algunos de los factores negativos de la leche.

18 Comentarios

  1. Uffff no sé el caso es que si escribes en google el mito de la soja te salen un monton de articulos donde no la dejan muy bien, yo la verdad es que no entiendo, solo leo diferentes artículos como el tuyo y otros

  2. Bufff… Belén, tienes un cacao importante. La leche de soja tiene tantos carcinógenos como cualquier otro producto procesado, no más. Por otro lado, podría ser que grandes cantidades de soja no fuesen buena idea si hay un cáncer hormonodependiente en curso pero eso no es lo mismo que ser cancerígena. Todo esto, claro está, si hablamos de soja ecológica. Si es soja transgénica y/o con herbicidas ya es harina de otro costal.
    Normalmente no hay cosas buenas o malas, sobretodo si no se abusa.

  3. yo empezé tomando leche de soja, pero resulta que en internet también nos dicen que la soja tomada en leche, yogures etc no es buena porque está procesada y hasta es cancerígena, por lo que al final no sé que es lo bueno y que es lo malo

  4. ¡cuando se contradice la naturaleza insistentemente, algo acabe descompensándose!
    Esto lo que dices, sí es muy importante. Pero la conclusión sería: tomar una leche natural, si se toma leche y no una leche artificial. Y además todos los alimentos de la forma más natural que posible.

  5. Malo es una palabra muy fuerte. Depende del resto de tu alimentación, de tu estado de salud y de tus antecedentes familiares tal vez estarías mejor sin tomarlos que tomándolos. O tal vez no. De todos modos es poco probable que un yogur cada tres dias suponga una diferencia. Si quieres decantar la balanza más, cómpralos ecológicos.

  6. Nunca tomo leche pero sí yogur… uno cada tres días, por ejemplo… es malo?!
    Gracias!!

  7. Hola Rocio, muy interesante tu articulo a partir de ahora te seguiré.
    Por otro lado hace un tiempo que escucho estas cosas sobre la leche y he decidido sustituirla. Yo hasta ahora desayunaba un café con leche desnatada y pan integral con embutido. Vamos el tipico desayuno español.
    He optado por llevar una vida más saludable y iba a substituir la leche de vaca por una de vegetal en polvo. Pero no se cual es la mejor para mi, soy una chica de 33 años. Y ya de paso me pasaré a los cereales integrales.
    ¿cual es la mejor leche en polvo para substituir la de vaca?

  8. Gracias Rocio, por tomar el tiempo para contestarme. Ojala tus investigaciones te lleven a un resultado mas exacto, Yo estare pendiente de tus articulos al respecto. Gracias de nuevo.

  9. Pues es una buenísima pregunta para la cual no tengo respuesta. Había dado por supuesto que sí, pero al preguntármelo tu me has hecho dudar y no lo he podido confirmar. Yo creo que sí, porque sospecho que si no, habría encontrado menciones al hecho. Además, la IGF-1 resiste el ácido del estómago y al proceso de pasteurización, lo que ya indica que es bastante resistente. A ver si se me ocurre alguna otra forma de confirmarlo y os lo digo. Lo ideal sería encontrar un análisis de los niveles de IGF-1 contenido en diversos lácteos. Debe de existir algo así, porque en muchos sitios se citan porcentajes comparativos, pero los datos concretos, para variar, no son fáciles de encontrar.

    Si alguien puede aportar más información, que lo haga!!!

  10. Hola Rocio, muchas gracias por el articulo. El efecto de la hormona 1GF1, es igualmente riesgoza, al consumir otros derivados de la leche, como quesos, yogurt, etc, o este riesgo solo aplica a la leche.? perdone mi ignorancia pero estoy muy interasada en conocer sobre este tema.

  11. Hola Rocío, totalmente de acuerdo con tu artículo, a excepción de una de las frases finales: «…: la leche está hecha para los recién nacidos, beberla en la edad adulta es una anomalía… «. Pues bien, yo lo diría de esta otra manera: «la leche está hecha para los terneros recién nacidos y no para los humanos».
    Gracias

  12. A mí siempre me ha puesto mal cuerpo; tomo leche de soja,avena,y a veces leche de cabra, pero la leche de vaca me sienta fatal.

  13. Despuès de haber sido operado de càncer de pròstata trato de no ingerir leche, sin haber leìdo este artìculo me dì cuenta de que sòlo el ser humano la consume luego del destete. Gracias por aportarme buenos conocimientos.

  14. Muy buen artículo, existen muchos mitos en el tema de alimentación, uno de ellos en la leche.

    Respecto al famoso mito del calcio, disponemos de muchas fuentes vegetales muy ricas en calcio, como pueden ser: algas, semillas de sésamo, almendras, melaza, soja y derivados, garbanzos…

    Gracias por compartir

    Un saludo cordial

    David

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here