Las claves del colesterol (1ª Parte): Conceptos básicos

El exceso de colesterol es un problema grave y común, sobretodo a partir de cierta edad. Hay mucha cultura popular en torno a esta sustancia pero lamentablemente a menudo la idea que se tiene es inexacta. Ideas como “El colesterol es malo”, “Comer huevo provoca colesterol” o “Yo estoy muy bien porque tengo el colesterol muy bajo” son ejemplos de inexactitudes que dificultan comprender el problema y solucionarlo.

Este artículo pretende hablar de una teoría que propone soluciones distintas a las habituales. Para que esta teoría sea comprensible hay algunas cosas más que debéis saber sobre el colesterol. Vamos pues a explicarlas.

Funciones y disfunciones del colesterol

El colesterol se ha convertido en el gran lobo malo de la salud cardiovascular, pero lo cierto es que esta grasa  es imprescindible para el organismo: forma parte de las membranas celulares, es precursor de varias hormonas (cortisol, aldosterona y las hormonas sexuales: progesterona, estrógenos y testosterona) y de la Vitamina D, forma parte también de la bilis, que es imprescindible para tener buenas digestiones.

Por supuesto, también es verdad que el colesterol puede ser un problema. El gran problema con el colesterol es todavía, en gran parte, un misterio pero por ahora, con los conocimientos que se tienen, se puede suponer que la cuestión es la siguiente: cuando hay un exceso de colesterol, la parte sobrante no se utiliza, se oxida, se acumula y forma grumos que se adhieren a las paredes de los vasos sanguíneos y los obstruyen (placas de ateroma).

La obstrucción de las arterias hace por un lado que la circulación sanguínea se vea dificultada y, por el otro, esas placas de grasa solidificada pueden desprenderse de la pared de los vasos, ponerse a circular por el sistema sanguíneo y atascarse en algún lugar provocando una embolia. Por todo esto, el colesterol puede ser un factor de riesgo cardiovascular.

Además, cuando hay un exceso de colesterol el cuerpo trata de eliminarlo a través de la bilis. Cuando en la bilis hay demasiado colesterol, pueden formarse piedras biliares.

Las fuentes del colesterol

El colesterol se obtiene en parte de la dieta, al consumir alimentos que son ricos en esta grasa, como el huevo. Pero también se forma dentro de nuestro organismo: el hígado puede sintetizarlo a partir de otros compuestos. Por eso puede suceder que alguien con una dieta pobre en colesterol lo tenga igualmente elevado. O, viceversa, que alguien con una dieta rica en colesterol no lo tenga anormalmente elevado (de hecho, se ha provado que personas sanas que comen varios huevos al día durante meses pueden no ver sus niveles elevados)

El colesterol que obtenemos de la dieta se llama Colesterol Exógeno y el que fabrica nuestro cuerpo se llama Colesterol Endógeno.

Por otro lado, el colesterol se elimina a través de la bilis: la bilis se mezcla con los alimentos a medio digerir en el intestino delgado y los acompaña a través del intestino delgado y el grueso durante todo el proceso digestivo. Una parte es eliminado con las heces, pero otra porción es reabsorbido.

Dos caras de una misma moneda: Colesterol “bueno” y “malo”

El colesterol, por ser una grasa que no puede disolverse en agua, no suele circular libre por la sangre (que es en gran parte agua), sino que lo hace principalmente metido dentro de dos transportadores llamados lipoproteínas, que son la LDL y la HDL. Por eso se habla de distintos tipos de colesterol:

* Colesterol “bueno” o HDL-Colesterol (colesterol transportado por la lipoproteína HDL)

* El “malo” o LDL-Colesterol (colesterol transportado por la lipoproteína LDL).

No es que ambos colesteroles sean distintos, el colesterol es lo mismo siempre, lo que los diferencia es quién los transporta y por lo tanto la función que realizan:

* La lipoproteína HDL es la encargada de recoger el exceso de colesterol y llevarlo a evacuar.

* La lipoproteína LDL es la encargada de recoger el colesterol nuevo (fabricado por el cuerpo o ingerido en la dieta) y llevarlo a los tejidos para que las células lo utilicen. El problema es que, si hay un exceso de colesterol, las células ya estarán servidas y no aceptarán más y ese LDL-Colesterol se quedará por ahí, circulando, y el colesterol inútil corre el riesgo de oxidarse y convertirse en placas de ateroma.

En realidad, llamar a una forma mala y a otra buena es una simplificación que puede inducir a error, pero si se ha comprendido lo dicho anteriormente podemos transigir y seguir utilizando la metáfora.

Estos son los conceptos básicos que se han de conocer acerca del colesterol. En posteriores artículos saber estas cosas nos ayudará a comprender mejor de qué manera se ha de tratar un exceso de colesterol.

9 Comentarios

  1. Magnifica explicacion. A pesar de trabajar en el campo de la salud , nadie lo ha explicado tan claro. Gracias

  2. Tu artículo me ha sido de gran ayuda, especialmente lo concerniente a la conceptualización de lo que es HDL y LDL, términos estos que no manejaba tan claramente.

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