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El Kiwi, rico en vitamina C y fibra

Kiwi

El kiwi es el fruto de una planta trepadora. Aunque es originario de china, en Europa se introdujo desde Nueva Zelanda, donde le pusieron el nombre por el que lo conocemos ahora. Es una de las frutas más ricas en vitamina C (mucho más que las naranjas e incluso el limón). Es también una fruta rica en Potasio y Vitamina B6. Además de estos puntos fuertes, es en general rica en vitaminas y minerales y pobre en grasas. Su gran riqueza y variedad de antioxidantes (Vit C, Vit E, Vit D, clorofila, carotenoides) hace del kiwi una buena fruta antienvejecimiento. La sinergia del ácido fólico, hierro y vitamina C hacen del kiwi una buena opción para la gente con tendencia a la anemia. Su aporte de fibra (tiene bastante para tratarse de una fruta fresca) junto con su alto contenido en algua hacen que su consumo habitual regule el tránsito intestinal de la gente con tendencia al estreñimiento. Su índice glicémico es medio, de 50 y por su alto contenido en potasio, magnesio y otros minerales y su gran proporción de agua lo convierte en una buena fruta para la recuperación después del ejercicio.

Kiwi amarilloDesde hace unos poco años se puede encontrar una veriedad poco conocida de kiwi, el kiwi amarillo (o kiwi gold o kiwi dorado). Es más rico en vitamina C y el sabor es distinto, más dulce. Yo conseguí probarlo hace un par de días y la verdad es que me ha parecido delicioso. Sabe a kiwi pero con un toque… como de mango. Se lo he dado a probar a varios amigos y ha gustado a todos, incluso a una a quien no le gusta demasiado el kiwi normal. Esta variedad, al contrario de lo que he oído por algún sitio, no es transgénica. Se obtuvo a partir de hibridaciones entre diversas variedades, exactamente igual que muchas de las frutas que consumimos. Por fuera tiene una forma más alargada, como de higo, y la piel es menos velluda.

La mejor época para comer kiwi en España es entre octubre y mayo, aunque puede encontrarse también el resto del año (proveniente de otros continentes) A la hora de comprarlo, lo importante es que no estén demasiado blandos o con la piel dañada, el tamaño no es indicativo de madurez. Para conservarlo más tiempo es mejor guardarlos dentro de una bolsa en la nevera (pueden aguantar hasta un mes) Para madurarlos, pueden dejarse a tempertura ambiente (es de maduración lenta, pero puede acelerarse si se guarda con manzanas o peras)

Un vaso de vino al día es bueno ¿Verdadero o Falso?

Muchos lo habréis oído, que es mejor beber un vaso de vino al día que no beberlo. Esta es una afirmación cierta pero que puede llevar a ideas erróneas.

El vino es rico en polifenoles, unos antioxidantes que son abundantes en las frutas de color azul y en otros alimentos (como la horchata, el té o las nueces). Estas sustancias no se han estudiado en profundidad todavía, pero se sabe que tienen un efecto protector sobre el sistema cardiovascular y son potentes antioxidantes.

vino tintoCon un vaso de vino al día, se obtienen los beneficios de los polifenoles que éste contiene sin los perjuicios de un consumo excesivo de alcohol. Pero lo que se debe dejar claro es que estos antioxidantes pueden obtenerse igualmente de otras muchas fuentes libres de alcohol como un vaso de zumo de uva o de mosto. También se debe dejar claro que los antioxidantes de un vaso de vino tinto no hacen que el alcohol que contiene “desaparezca” y que por lo tanto no compensan un consumo excesivo de alcohol.

Una pequeña cantidad diaria de alcohol no tiene por qué ser un problema para la salud, pero la triste realidad es que muchas personas no son conscientes de qué tan “pequeña” es una “pequeña” cantidad.

Si queréis calcular la cantidad de alcohol diaria que consumís, podéis hacerlo con esta fórmula:

Cantidad de bebida (en cc o ml) x graduación del alcohol x 0,008 = gramos de alcohol

Por ejemplo, veamos cuánto alcohol consume una persona que toma dos vasos de vino (200ml, 14% de alcohol) con la comida, un carajillo de whisky (35ml, 50% de alcohol) con el postre y una lata de cerveza (330ml, 5% de alcohol) a media tarde.

Vino: 200 x 14 x 0,008 = 22,4 gr
Cerveza: 330 x 5 x 0,008 = 13,2 gr
Whisky: 35 x 40 x 0,008 = 11,2 gr

Total: 22,4 + 13,2 + 11,2 = 46,8 gr de alcohol

En total, esta persona habrá consumido 46,8 gr de alcohol. Más de 40gr para los hombres y 20gr para las mujeres son excesivos para la mayoría (superan la capaidad depuradora del hígado) y aunque este tipo de generalizaciones no son fiables del todo, sirven para hacerse una idea aproximada.

Como véis, es bastante fácil consumir demasiado alcohol así que es buena idea tomarlo en serio y no utilizar los antioxidantes que contiene el vino para justificar el perjuicio para la salud que puede suponer.

Caza de brujas contra las vitaminas

Hoy he leído un artículo en razoncritica que me ha tocado realmente la fibra. No es que ahora mismo sea un tema de actualidad (ese artículo tiene casi cuatro meses), pero lo será dentro de poco, ya que periódicamente se reaviva la campaña en contra de las vitaminas.
El artículo en cuestión rebasa todo lo que había leído sobre la cantinela “las vitaminas son malas” llegando a unos niveles de descaro indignantes.

Las críticas son las de siempre y las vitaminas criticadas, también (sospecho que todas estas “noticias noticiosas” se basan en los mismos estudios). Y la información omitida es también la de siempre. No es que piense que se han falsificado los estudios. Me parece más bien que a) sólo se habla de los que obtienen resultados negativos y que b) obtienen esos resultados negativos porque no se administran correctamente las vitaminas.

  • 1r tópico: Se acusa a la vitamina C de no asociarse con menor incidencia de cáncer ni enfermedades cardiocirculatorias. Para empezar ¿qué dosis se adimistraron? Existe un desacuerdo entre la medicina alopática ortodoxa y la ortomolecular en cuanto a la cantidad de vitamina C recomendable. Si estos estudios se realizaron con los míseros 60 mg que nosotros llevamos años diciendo que sólo sirven para no desarrollar un escorbuto evidente, pues normal que no obtuviesen resultados. Por el contrario, si utilizaron dosis decentes pero de ácido ascórbico, pues normal también, ya que esa forma de Vitamina C es poco eficiente y a altas dosis y tratamientos prolongados puede acidificar, resultar pro-oxidativa y provocar diarrea (siendo preferible otras formas como el ester-C). Por otro lado, la vitamina C es inútil en muchos aspectos si no se acompaña con flavonoides. Por cierto, el Redoxon Complex, ese multivitamínico de farmacia, lleva 100mg de ácido ascórbico sin flavonoides.
  • 2o tópico: Se acusa al betacaroteno de aumentar las probabilidades de padecer cáncer de pulmón. Este es un clásico. Primer punto: 20mg (es lo que se dice que se administró en uno de los estudios) es una exageración de por sí. Segundo punto: cualquier naturópata sabe que dar sólo betacaroteno (sin suplementar a la vez con los otros carotenoides) promueve el cáncer de pulmón en vez de prevenirlo. Es que manda narices ¿Si alguien se dedicase a dar dosis masivas de aspirina a hemofílicos publicarían un articulo diciendo que “un estudio ha demostrado que la aspirina mata”?
  • 3r tópico: La vitamina E es inútil o peligrosa. De nuevo ¿A qué dosis? ¿Qué tipo de vitamina E? ¿Sóla o acompañada de los elementos que necesita para desempeñar sus funciones? Nosotros sabemos que la mejor forma de suplementar esta vitamina es con mezcla de tocoferoles dextrógiros (d-Alfa, d-Beta, d-Gamma, etc…) y junto con otros antioxidantes (como pequeñas cantidades de selenio). ¿Lo sabían los que hicieron esos estudios? Por cierto, volviendo al redoxon, lleva sólo lleva del tipo Alfa (y mezclado con su forma levógira, sintética y menos aprovechable)
  • 4o tópico: La vitamina A es peligrosa para la salud. Que sí, que ya lo sabemos. Suplementar con vitamina A es muy delicado y casi ningún naturópata lo hace (en cambio, damos carotenoides, que el cuerpo puede transformar en vitamina A al ritmo y cantidad que requiera) ¿Sabéis quienes utilizan dosis altísimas de vitamina A? Los dermatólogos (el famoso Roacután). El redoxoón también lleva vitamina A.

En conclusión: estos estudios más que demostrar la peligrosidad de las vitaminas (que los naturópatas conocemos), es una manifestación de los intereses comerciales por parte del sector farmacéutico. Si logran establecer la premisa de que los suplementos son peligrosos, sólo la industria farmacéutica podrá comercializarlos, tal como ha pasado con la homeopatía, de la cual dijeron que era una tontería pseudocientífica hasta que aumentó la demanda, momento en el cual se apresuraron a decir “Uy qué peligro, mejor lo manejamos (=cobramos) nosotros

Age Loss de Nature’s Plus, un buen complejo antioxidante

Hace relativamente poco, Nature’s Plus (de Natur Import) sacó Age Loss, un interesante complejo antioxidante.
Contiene antioxidantes muy potentes que no suelen encontrarse en los complejos comercializados aquí:

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* MSM (Metilsulfonilmetano). Ampliamente comercializado, pero suelto o en fórmulas para las articulaciones.

* SOD (Superóxido dismutasa) Es uno de los antioxidantes más potentes y, sin embargo, dificilísimo de encontrar en españa.

* NAC (N-Acetilcisteína) es un antioxidante fantástico, especialmente efectivo en la protección del hígado. En farmacia puede comprarse a buen precio, pero mezclado con los habituales excipientes farmacéuticos (sobretodo aspartamo… )

* Ácido Alfa Lipoico. Es uno de los poquísimos antioxidantes que tiene efecto tanto en un medio graso como acuoso. Se suele comercializar por separado, bastante caro y directamente proporcional a su calidad.

* Zinc y Cobre. Estos dos antioxidantes sí que se encuentran habitualmente en las preparaciones.

Dejando de lado el interés que tienen los ingredientes seleccionados, el hecho de que este suplemento no contenga los típicos antioxidantes (Vitamina C, Betacarotenos, Selenio, Vitamina E, etc…) me parece muy interesante porque, de hecho, da bastante rabia pagar por un complejo antioxidante y que la mitad de sus componentes ya los estés tomando en el multivitamínico.

El precio del envase de 60 comprimidos está sobre los 40€.

Arándano rojo para las infecciones de orina

La infección de orina, o cistitis infeccionsa, es una infección de las vías urinarias que hace que el enfermo tenga ganas de orinar muy a menudo y que le resulte doloroso.

La infección de orina es una dolencia bastante común, sobretodo entre las mujeres y a pesar de que no suele ser grave, puede resultar muy molesta y perjudicar la vida sexual de la mujer. Además, es bastante común que la curación de estas infecciones no sea completa, quedando un reducto infeccioso que provoca recaídas y que se vuelve más resistente con cada tratamiento antibiótico insuficiente. En estos casos, la infección se vuelve crónica. Si la infección llega al riñón puede ser muy peligrosa. Por eso es muy importante atajarla de raíz.

En la mayoría de los casos, la causa es una bacteria llamada Escherichia coli, que se halla en el intestino.

El arándano rojo es un buen remedio para las infecciones de orina y actúa a través de varios mecanismos, algunos de los cuales todavía no se han comprendido completamente.

arandano rojo

Por una parte, vuelve la orina más ácida y por lo tanto incómoda para las bacterias (gracias a la vitamina C y el ácido hipúrico).Por otro lado, sus taninos hidrolizables y la vitamina C mejoran el tejido de las vías urinarias haciéndolos más resistentes a los ataques bacterianos y ayudando a su cicatrización si están lesionados. Además, sus proantocianidinas tienen cierto efecto antibiótico. Por último, alguno de sus componentes (todavía se investiga cuál exactamente) tiene la capacidad de impedir que las bacterias se adhieran a las paredes de la vejiga y uretra, con lo cual son eliminadas fácilmente a trevés de la orina.

Además del antibiótico que recete el médico, el tratamiento debería complementarse con 400mg de extracto dos veces al día con abundante agua. Aquellos que tengan tendencia a padecer infecciones de orina deberían además, tomar medio vaso de zumo al día durante 5 días de vez en cuando, para mentener protegido y limpio el tracto urinario.

Otras cosas que puedéis hacer si tenéis a menudo infecciones de orina:

* No contener las ganas de orinar. A algunas mujeres les incomoda orinar fuera de casa. Al vaciar la vejiga, se arrastran las bacterias hacia el exterior. Cuanto más rato permancen las bacterias en el interior, mayores posibilidades tienen de reproducirse y adherirse.

* Limpiarse correctamente al ir de vientre. Algunas mujeres, tras evacuar, se limpian de atrás a delante (con la mano entre las piernas) Este hábito favorece el paso de las bacterias que se hallan en el intestino desde el ano hasta la vulva. Es recomendable limpiarse desde la espalda.

* Modificar la dieta. El abuso de carnes y la falta de fibra en la dieta, el estreñimiento, etc… pueden favorecer que haya más bacterias de las saludables en el intestino, siendo más fácil la infección. La carencia de frutas en la dieta, por otro lado, puede deteriorar las defensas frente a las infecciones.

* Beber suficiente agua. La falta de agua dificulta la desintoxicación y reduce el volumen de orina.

Foto obtenida de la Wikipedia

Las claves del colesterol (3ª Parte): La otra forma de ver las cosas

En anteriores artículos hemos visto qué es el colesterol, por qué constituye un riesgo y qué factores pueden influir en su grado de peligrosidad. Pero la pregunta que no se ha contestado satisfactoriamente es ¿por qué el organismo, a veces, persiste en mantener elevados los niveles de LDL-Colesterol “malo”?

Cuando a alguien se le diagnostica una hipercolesterolemia, lo primero que hace es suprimir las fuentes de colesterol de su dieta. No obstante, muy a menudo el resultado es que el hígado se pone a fabricar todo el colesterol que se ha dejado de consumir. El enfermo pasa entonces a tener el mismo exceso de colesterol, aunque ahora es colesterol endógeno.

Pero sigue en pie la pregunta ¿Por qué el organismo insiste en mantener ese desequilibrio que puede matarlo? ¿Por qué el hígado invierte el esfuerzo y las materias primas necesarias para producir unas cantidades de colesterol endógeno que a primera vista son perjudiciales para la salud? Puede que nuestro cuerpo esté tomando una “decisión errónea” al mantenerlos elevados, que el hígado esté fallando en una de sus funciones. Pero ¿y si nuestro organismo sabe perfectamente lo que está haciendo?

Algunos han propuesto que los niveles elevados de colesterol responden a una necesidad fisiológica real. Según este punto de vista, el problema no es que haya un exceso de colesterol, sino que ese colesterol se oxide, se deposite en las arterias y genere placas de ateroma.

El exceso de colesterol como protección vascular

Las arterias son unos conductos delicados. Con el paso del tiempo, pierden parte de su elasticidad y eso las hace más vulnerables a las roturas, como una manguera envejecida se puede agrietar.

Se ha propuesto la idea de que el exceso de colesterol es la respuesta del organismo a la degeneración natural de los vasos sanguíneos: el cuerpo estaría tratando de forrar, aislar y ablandar las paredes de los vasos untándolos con una capa de grasa. Imaginad un trozo de cuero: si se deja a la intemperie y con el paso del tiempo se volverá rígido y quebradizo. En cambio, si se engrasa y se trabaja, recuperará su elasticidad e impermeabilidad.

Según esta propuesta, el problema no sería entonces un nivel elevado de colesterol en sangre, sino la necesidad de ese exceso de colesterol y que ese colesterol se oxidase, se solidificase y que se depositase en forma de placas que van haciéndose cada vez más grandes y más duras (placas de ateroma).

Según esa teoría lo que habría que hacer no es bajar los niveles de colesterol, sino mantener ese exceso de colesterol en buen estado, protegido de la oxidación.

Cómo lograrlo es una pregunta que todavía no tiene una respuesta completa. Se sabe que ciertos nutrientes evitan la oxidación del colesterol y se sabe que el exceso de otras lo favorece. La estrategia en este sentido sería pues reducir los oxidantes y asegurar un correcto aporte de los antioxidantes.

Enfrentar el exceso de colesterol

Teniendo claro todo lo expuesto, podemos proponer un curso de acción distinto al habitual (medicarse con estatinas y suprimir las fuentes de colesterol de la dieta). Esta alternativa no busca reducir el colesterol sino protegerlo.

El modo en que puedéis proteger vuestro colesterol es controlando la dieta. No es una respuesta muy original, pero no por eso es menos válida.

* No abusar de las carnes, huevos y lácteos: reducirás las fuentes principales de colesterol exógeno, de grasas saturadas y de proteínas productoras de homocisteína.

* Comer pescado azul al menos 3 veces por semana: El pescado es muy rico en Omega 3, una grasa muy necesaria que, entre otras cosas, aumenta los niveles de HDL-Colesterol “bueno” (facilitando la renovación y movilización del LDL-Colesterol “malo”), regula los proceso inflamatorio (mejorando el estado de los vasos sanguíneos) y evita la formación de coágulos en la sangre (que son mucho más peligrosos si hay arteriosclerosis). El pescado azul (sardina, boquerón, caballa, palometa, caballa, chicharro, atún, bonito del norte, salmón, anguila, pez espada) es más rico en Omega 3 que el blanco. Además, es rico en vitaminas del grupo B, que son necesarias para evitar que la homocisteína se acumule. También es rico en vitamina E, que protege al colesterol de la oxidación.

* Hacer hincapié en los alimentos vegetales. Los alimentos vegetales deberían ser la principal fuente de calorías en la dieta: legumbres, cereales, semillas, verduras y frutas. A menudo, la gente dice que come suficiente verdura pero en realidad sólo la comen en una comida del día y a menudo son cocinadas de mala manera (fritas, rebozadas, etc…) o son verduras congeladas, que pierden gran parte de sus propiedades. Las legumbres no suelen consumirse cada día y casi siempre se comen estofadas (con jamón y chorizo y panceta). Los cereales suelen tomarse en formas procesadas (panes y harinas blancos, cereales de desayuno, arroz blanco y pastas hechas con harinas refinadas, etc…) y además solemos tener muy poca variedad (arroz y trigo, básicamente) a pesar de que hay muchísimos cereales (mijo, quinoa, avena, espelta, kamut, etc…). Respecto a las frutas, normalmente no comemos suficientes. En resumen: comer más alimentos vegetales, mejor cocinados, menos procesados y más variados es la mejor manera de proveernos de los antioxidantes que protegen el colesterol, de las vitaminas B6 y B9 necesarias para reducir la homocisteína (la B12 se debe obtener de fuentes animales) y de la Vitamina C y los flavonoides que mantienen flexibles las arterias, reduciendo así la necesidad de colesterol.

Además de mejorar la dieta, debemos proteger nuestro hígado para asegurar que el metabolismo del colesterol sea correcto. Evitar el alcohol y el abuso de medicamentos, grasas y drogas es la mejor manera de proteger el hígado.

La dieta es el modo más sano, barato, responsable y beneficioso de controlar vuestra salud. No obstante, existen susplementos nutricionales que pueden ayudar a potenciar el proceso si no basta con la alimentación. Consulta con un naturópata si es necesario.