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Hidroterapia de Colon

La hidroterapia de colon es una técnica terapéutica para la limpieza del intestino grueso con agua que tiene el potencial de limpiar todo el colon de heces, gases y residuos digestivos acumulados en la luz y en la pared intestinal. Las heces acumuladas son una gran fuente de toxinas que acaban en la sangre y que tienen que ser procesadas por el hígado y el riñón, suponen una fuente de gases que pueden inflamar el intestino causando dolor e interfieren en el movimiento intestinal, perpetuando el estreñimiento.

Para la medicina natural, las estrategias de limpieza y detoxificación son muy importantes. Pero, normalmente, depurar toxinas acumuladas supone que el órgano emuntorio implicado realice un esfuerzo extra para procesar esas toxinas movilizadas. No pasa eso en el caso de la hidroterapia. Hay una fuente importante de tóxicos dentro del organismo (las heces acumuladas) y al cabo de unas sesiones, no están. Y ni el intestino, ni el hígado ni el riñón han tenido que hacer un esfuerzo extra. Magia! Me encanta.

Esta técnica me ha fascinado desde mi época de estudiante. Siempre la he recomendado como complemento a mi propio tratamiento y en cuanto tuve la oportunidad, empecé a realizarlas yo personalmente. En este artículo voy a contaros en qué consiste esta terapia y animaros a probarla.

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Hidroterapia casera para la mala circulación

En verano, con el aumento de la temperatura, muchos notamos el empeoramiento de la circulación venosa: tobillos hinchados, venillas inflamadas, varices, piernas pesadas, etc… La mayoría de gente sabe que el agua fría ayuda, así que intentan acabar la ducha a baja temperatura. Es un buen hábito, pero hoy vamos a ver cómo se hace mediante hidroterapia (terapia que aprovecha el efecto térmico y mecánico del agua)

La técnica de hidroterapia que vamos a ver se llama “Baño de pies frío” Sobretodo, sirve para estimular el tono vascular y descongestionar la circulación de las piernas. Pero también es un remdio utilizado para el estreñimiento y la prevención de dolores de cabeza. Es muy sencilla de realizar.

Material necesario:

Debéis disponer de un recipiente suficientemente grande como para apoyar ambos pies a la vez y que queden cubiertas ambas piernas hasta, por lo menos, la mitad de la pantorrilla. El típico cubo que suele tener todo el mundo en casa puede ser una solución, siempre que tengáis dos ya que en éstos sólo os cabrá una de las piernas y se debe hacer en ambas a la vez.
Calcetines de lana. Si no tenéis de lana pueden ser de algodón grueso, pero nunca sintéticos.
También sería recomendable un termómetro de agua para controlar que la temperatura sea correcta (el típico termómetro de bañera para bebés, por ejemplo), aunque puede hacerse a ojo.

Consideraciones previas:

Es importante que tengáis algunas cosas en cuenta: ¡No hagáis esto durante la digestión! Puede producir un síncope de hidrocución (corte de digestión, vamos).
No hagáis esto cuando tengáis el cuerpo o los pies fríos ni en un lugar frío. Ahora en verano y con el calor que está haciendo es poco probable que tengáis ese problema, pero si se da el caso o si lo hacéis en invierno, recordadlo. Si es necesario, entrad en calor mediante frotaciones y realizadlo en una habitación caldeada.
No realicéis esta técnica si soléis tener espasmos musculares.

Baño de pies frío

hidroterapiaEl agua del baño ha de estar a 10-15ºC. Eso no es tampoco una temperatura muy baja. La de la nevera suele estar a 8ºC para que os hagáis una idea. En verano, podéis usar la de la nevera directamente si no la tenéis regulada a una temperatura muy baja. En invierno, mezcladla con un poco de agua templada para que se sitúe más cerca de los 15º.

Debéis introducir ambas piernas a la vez en el agua. Mantenedlas dentro, moviendolos pies de vez en cuando, durante 10 segundos a 1 minuto, hasta que el frío os haga sentir casi un dolorcillo.

Luego debéis sacar las piernas, sacudir el agua con la mano (sin secar), poneros rápidamente los calcetines de lana y andar durante media hora o bien acostaros en la cama bien tapados (obviamente, la pirmera opción es preferible en verano y la segunda en invierno).

La imagen es gentileza de Javi R. Chaler