Etiqueta: vitaminas

Naturópatas y médicos en desacuerdo: Vitaminas.

Suplementos de vitaminasMuchos médicos creen que tomar suplementos de vitaminas es, en el mejor de los casos, inútil. Leo en un artículo de Soitu:

Y es que todos los que nos dedicamos a esto de la salud y especialmente los de los laboratorios farmacéuticos que venden estos productos vitamínicos sabemos una cosa que ellos nunca cuentan: Que el consumo de vitaminas en personas con dietas completas es absolutamente innecesario.Y que su consumo «extra» no supone ninguna «recarga de energía» ni mucho menos va a hacer que no estés agotado física o psicológicamen- te después de días duros de trabajo.
De hecho, las únicas indicaciones adecuadas de vitaminas son en aquellas personas con déficits vitamínicos reales que son poquísimas en nuestro país o bien aquellas con necesidades especiales como las embarazadas o deportistas de élite.

La autora de este artículo cree que es raro el caso en el que un suplemento de vitaminas esté justificado y no es la única. No obstante, muchos médicos y naturópatas no están de acuerdo. Este desacuerdo es algo de lo que yo ya era consciente, pero al leer ese artículo me he dado cuenta de que mucha gente puede estar confusa sobre este tema. Así que voy a aclararlo.
Leer el resto del artículo »

Mejorar la inmunidad (Parte 3): Multivitamínicos

De los bioactivos (ya sean vitaminas, minerales u otros) que suele haber en un multivitamínico, muchos de ellos juegan un importante papel en el sistema inmunológico, ya sea directa o indirectamente.

Podéis intentar tomar separadamente los nutrientes que juegan un papel en la inmunidad, pero si profundizáis os daréis cuenta de que la lista es muy larga: ya son muchos los bioactivos que sabemos que intervienen directamente en la inmunidad, pero si sumamos además los nutrientes necesarios para que los de acción directa funcionen correctamente, empieza a ser muy complicado tomarlos por separado: La vitamina C necesita bioflavonoides, el betacaroteno necesita el resto de carotenoides, la vitamina E funciona mejor junto al Selenio, el cobre ha de estar balanceado con el zinc, etc… La opción más cómoda es un multinutriente (tradicionalmente se les llama multivitamínico, pero en realidad los buenos contienen mucho más que vitaminas)

¿Qué multivitamínico tomar?

Los multinutrientes del mercado son muy variados en cuanto a calidad y cantidad. Los multivitamínicos de empresas farmacéuticas (Supradyn, Redoxon o Pharmaton) suelen ser de una calidad pésima: Pocos nutrientes (entre 10 y 20, frente a los 30 a 40 de los de herboristería), en poca cantidad (suelen ceñirse a las CDR, que a menudo sólo llega para evitar una enfermedad carencial), poco cuidados en cuanto a las formas químicas (a menudo ni dicen cuáles son) y en cuanto a las materias primas (a menudo sintetizados industrialmente, en vez de extraídos de fuentes naturales), mal combinados (no se tienen en cuenta las sinergias que establecen los nutrientes entre ellos para poder utilizarse o potenciarse) Por todos estos motivos, desaconsejo los multivitamínicos farmacéuticos.
spectro
En cuanto a los de herboristería, hay también un gran margen de calidad, desde los mediocres hasta obras de arte pensadas al milímetro. Los mejores, a mi modo de ver, son Spectro de Solaray, VM-75 de Solgar y Source of Life de Nature’s Plus. Spectro de Solaray (distribuido por SM Importadores) es el que recomendaría tomar a aquellos que no estén bajo supervisión profesional, ya que las dosis son más moderadas y es muy completo (más de 40 nutrientes).

Dosis y Posología

Si os está llevando un profesional, es posible que os recomiende dosis mucho más altas, especialmente durante un resfriado o gripe. No obstante, si no es vuestro caso, si no estáis bajo supervisión profesional, una cápsula al día de Spectro servirá para complementar el aporte de la alimentación. Podéis aumentar la dosis hasta 2 cápsulas al día si notáis los primeros síntomas de un resfriado o gripe o en épocas de mayor desgaste físico o emocional.

Cómo se demuestra el peligro que suponen las vitaminas

¿vitaminas peligrosas?Siguiendo el hilo del artículo de ayer sobre la peligrosidad de las vitaminas, he encontrado un artículo interesante, y aunque os advierto que el tono es bastante conspiranoico y sensacionalista, contiene datos concretos sobre los estudios en que se basan estos ataques crónicos.

Por si os da alergia leerlo, aquí tenéis una selección de datos interesantes:

 

  • Estas noticias han sido promovidas por la Cochrane Collaboration, que se define como “una organización internacional, independiente y sin ánimo de lucro cuyo principal objetivo es asegurar que la información actualizada y rigurosa sobre los efectos de las intervenciones sanitarias se encuentra fácilmente disponible para todo el mundo.
  • Lo que presentó la Cochrane no eran estudios, sino un metaanálisis (una interpretación estadística de los datos obtenidos a partir de varios estudios ya existentes)
  • El mismo metaanálisis fue publicado dos veces y presentado como información nueva en ambas ocasiones. Concretamente, en 2007 y suscitó mucha polémica. En el 2008, tras admitir “ciertos errores“, se recompuso el metaanálisis y se volvió a divulgar, suscitando las mismas críticas.
  • Se tuvieron en cuenta 815 estudios sobre vitaminas para elaborar el metaanálisis, pero los autores tan sólo seleccionaron 68 de ellos para el del 2007, y 67 para el del 2008. Esta selección fue tendenciosa en varios aspectos. Por ejemplo, 47 de los estudios incluídos se ralizaron en personas con enfermedades graves y en el transcurso de los ensayos algunos murieron, a pesar de lo cual, de cara a realizar esas estadísticas, no se tuvo en cuenta la causa de la muerte, sólo el hecho de que habían muerto. Muchos de los participantes en esos estudios estaban siendo medicados con otros fármacos y suplementos, a pesar de lo cual no se tuvieron en cuenta las interacciones.
  • Los estudios no tenían coherencia en cuanto a las dosis, que oscilaban entre lo insignificante (y claramente inefectivo) y lo desproporcionado (y claramente tóxico). Por ejemplo: Vit. E entre 10 y 5.000 UI (la CDR es de 22), Vit. A entre 1.333 UI y 200.000 UI (resulta tóxica a partir de los 10.000). Los estudios duraban entre 28 días y 12 años.

Además de estos datos sobre la metodología, el artículo aporta una bastante larga reconstrucción de los intereses creados (de las relaciones entre invetigadores, organismos oficiales, empresas farmacéuticas, etc… a través de las subvenciones recibidas), pero me parecen muchos argumentos y expuestos de un modo demasiado sensacionalista, total para demostrar algo que se aplica a toda investigación (de cualquier postura): a saber, que investigar cuesta más dinero del que nadie va a dar sin que se espere nada a cambio. Esto es un conflicto premisa en un sistema capitalista y si Cochrane es más culpable que otros será por proclamarse una supuesta imparcialidad e idependecia que no se puede mantener en este sistema.

Caza de brujas contra las vitaminas

Hoy he leído un artículo en razoncritica que me ha tocado realmente la fibra. No es que ahora mismo sea un tema de actualidad (ese artículo tiene casi cuatro meses), pero lo será dentro de poco, ya que periódicamente se reaviva la campaña en contra de las vitaminas.
El artículo en cuestión rebasa todo lo que había leído sobre la cantinela “las vitaminas son malas” llegando a unos niveles de descaro indignantes.

Las críticas son las de siempre y las vitaminas criticadas, también (sospecho que todas estas “noticias noticiosas” se basan en los mismos estudios). Y la información omitida es también la de siempre. No es que piense que se han falsificado los estudios. Me parece más bien que a) sólo se habla de los que obtienen resultados negativos y que b) obtienen esos resultados negativos porque no se administran correctamente las vitaminas.

  • 1r tópico: Se acusa a la vitamina C de no asociarse con menor incidencia de cáncer ni enfermedades cardiocirculatorias. Para empezar ¿qué dosis se adimistraron? Existe un desacuerdo entre la medicina alopática ortodoxa y la ortomolecular en cuanto a la cantidad de vitamina C recomendable. Si estos estudios se realizaron con los míseros 60 mg que nosotros llevamos años diciendo que sólo sirven para no desarrollar un escorbuto evidente, pues normal que no obtuviesen resultados. Por el contrario, si utilizaron dosis decentes pero de ácido ascórbico, pues normal también, ya que esa forma de Vitamina C es poco eficiente y a altas dosis y tratamientos prolongados puede acidificar, resultar pro-oxidativa y provocar diarrea (siendo preferible otras formas como el ester-C). Por otro lado, la vitamina C es inútil en muchos aspectos si no se acompaña con flavonoides. Por cierto, el Redoxon Complex, ese multivitamínico de farmacia, lleva 100mg de ácido ascórbico sin flavonoides.
  • 2o tópico: Se acusa al betacaroteno de aumentar las probabilidades de padecer cáncer de pulmón. Este es un clásico. Primer punto: 20mg (es lo que se dice que se administró en uno de los estudios) es una exageración de por sí. Segundo punto: cualquier naturópata sabe que dar sólo betacaroteno (sin suplementar a la vez con los otros carotenoides) promueve el cáncer de pulmón en vez de prevenirlo. Es que manda narices ¿Si alguien se dedicase a dar dosis masivas de aspirina a hemofílicos publicarían un articulo diciendo que “un estudio ha demostrado que la aspirina mata”?
  • 3r tópico: La vitamina E es inútil o peligrosa. De nuevo ¿A qué dosis? ¿Qué tipo de vitamina E? ¿Sóla o acompañada de los elementos que necesita para desempeñar sus funciones? Nosotros sabemos que la mejor forma de suplementar esta vitamina es con mezcla de tocoferoles dextrógiros (d-Alfa, d-Beta, d-Gamma, etc…) y junto con otros antioxidantes (como pequeñas cantidades de selenio). ¿Lo sabían los que hicieron esos estudios? Por cierto, volviendo al redoxon, lleva sólo lleva del tipo Alfa (y mezclado con su forma levógira, sintética y menos aprovechable)
  • 4o tópico: La vitamina A es peligrosa para la salud. Que sí, que ya lo sabemos. Suplementar con vitamina A es muy delicado y casi ningún naturópata lo hace (en cambio, damos carotenoides, que el cuerpo puede transformar en vitamina A al ritmo y cantidad que requiera) ¿Sabéis quienes utilizan dosis altísimas de vitamina A? Los dermatólogos (el famoso Roacután). El redoxoón también lleva vitamina A.

En conclusión: estos estudios más que demostrar la peligrosidad de las vitaminas (que los naturópatas conocemos), es una manifestación de los intereses comerciales por parte del sector farmacéutico. Si logran establecer la premisa de que los suplementos son peligrosos, sólo la industria farmacéutica podrá comercializarlos, tal como ha pasado con la homeopatía, de la cual dijeron que era una tontería pseudocientífica hasta que aumentó la demanda, momento en el cual se apresuraron a decir “Uy qué peligro, mejor lo manejamos (=cobramos) nosotros

Conceptos básicos sobre alimentación: de qué están formados los alimentos

El otro día una amiga me decía que estaba siguiendo una dieta disociada, que consiste (a grandes rasgos) en no comer en una misma comida grasas e hidratos de carbono. En su plato había una ensalada de lechuga y queso de cabra, aliñada con aceite de oliva. Cuando le dije que estaba mezclando hidratos de carbono (la lechuga) con grasas (el aceite de oliva) me dijo que pensaba que los hidratos de carbono eran el azúcar, la pasta y el pan.

La anécdota me sirvió para darme cuenta de que aunque todos hemos oído hablar de hidratos de carbono, proteínas y grasas, a menudo no se tiene claro dónde clasificar los alimentos.

mesa-puesta

A grosso modo, podemos decir que los alimentos nos aportan tres grupos de nutrientes:

  • Hidratos de carbono
  • Proteínas
  • Grasas

Por supuesto, todo alimento tiene una porción de cada grupo. Cuando se dice “el queso es proteína” es porque el queso aporta una cantidad importante de proteína, no porque no contenga nada más ni tampoco porque sea de lo que más tiene. Así mismo, hay alimentos que han de clasificarse en dos grupos ya que aportan una cantidad respetable de ambos (como la leche, que aporta una cantidad significativa de proteínas y grasas) Así pues, los alimentos se clasifican en estos tres grupos en función de sus puntos fuertes.

Hidratos de carbono o glúcidos

Entran dentro del gurpo de los hidratos de carbono el pan, la pasta, el azúcar y toda la bollería, pero también los cereales, las verduras y las frutas.

Evidentemente, no son lo mismo los dulces que las verduras, pero todos son hidratos de carbono, la diferencia entre ambos es la complejidad: Los Hidratos de Carbono simples (que incluyen los monosacáridos y los disacáridos) son más dulces y en general son los que se han de evitar. Los Hidratos de Carbono complejos (los polisacáridos) son los más ricos en fibra y son los más favorables a una alimentación sana.
El monosacárido más importante es la glucosa. Es la principal fuente de energía de nuestro organismo y podemos encontrarla en moléculas simples y complejas (pobres o ricas en fibra)
Por ejemplo, la sacarosa (el azúcar blanco) es un disacárico formado por una molécula de glucosa y otra de fructosa.
La celulosa, una fibra muy abundante en los vegetales, está compuesta por cientos o miles de moléculas de glucosa, aunque no podemos aprovecharla (es una fibra alimentaria, no digerible)

Proteínas

Dentro del grupo de las proteínas están las carnes y pescados, los huevos y los lácteos, pero las setas, los frutos secos, las legumbres y los cereales integrales aportan una importante cantidad de proteínas. Las proteínas están formadas por anminoácidos, algunos de los cuales podemos generarlos (aminoácidos no esenciales) y otros no, los debemos obtener de la alimentación (aminoácidos esenciales)

Grasas o Lípidos

En el grupo de las grasas están los aceites vegetales y las grasas animales como la manteca y la mantequilla. El grupo de las grasas es también malinterpretado. A menudo, pensamos que las grasas son algo a evitar cuando, en realidad, sólo debemos evitar abusar de un tipo muy concreto de grasas (las grasas saturadas).

Hay que tener en cuenta que muchas sustancias que absolutamente necesarias y muy beneficiosas son en realidad grasas: la vitamina A, la vitamina E, la vitamina D, los Omega 3 y Omega 6, etc…

El resto de nutrientes

Y, para acabar, quiero recordaros que los alimentos no sólo aportan HC, proteínas y grasas, también obtenemos de ellos agua, vitaminas, minerales, antioxidantes y otros nutrientes imprescindibles.